A diferencia de un masaje principalmente relajante, esta técnica utiliza presión firme y movimientos más lentos para trabajar zonas específicas. La intensidad siempre debe adaptarse a tu tolerancia y a cómo responde tu cuerpo.
¿Qué puedes esperar?
Una sesión enfocada en las zonas de tensión que comentes con tu terapeuta, con presión ajustada a tu comodidad. Más presión no significa necesariamente mejores resultados.
El masaje puede ofrecer alivio a corto plazo en algunos tipos de dolor de cuello u hombros, pero la evidencia es limitada y no demuestra que una técnica sea mejor para todas las personas. Consulta la información del NCCIH sobre masaje.
¿Es para ti?
Si sientes rigidez constante en cuello, espalda u hombros, o entrenas con frecuencia, puedes consultar si esta técnica se adapta a lo que buscas. En Zen combinamos presión firme y técnica personalizada según tu nivel de tolerancia.
